La Fórmula · el blog de Gafas & Gafas
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Cuidado · La fórmula de tu visión
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La camiseta. Todos lo hemos hecho: sopla, frota con la camiseta y sigue el día. El problema es que esa es exactamente la forma de rayar tus lentes. Aquí te contamos cómo limpiarlas bien, qué nunca debes usar y por qué un paño húmedo te salva el día.
Cuando tus gafas se ensucian, lo que hay sobre el lente no es solo grasa: es polvo. Partículas microscópicas de arena, cemento y suciedad del aire que se posan ahí durante el día.
Al frotar con la camiseta —o con cualquier tela seca— no estás quitando ese polvo: lo estás arrastrando sobre la superficie del lente. Es lija en miniatura. Por eso los lentes de mucha gente terminan con una telaraña de rayones finos que solo se ven a contraluz, y que con el tiempo dispersan la luz y hacen que veas con menos contraste.
Y hay un agravante: los tratamientos del lente —el antirreflejo, el antirrayas, la protección UV— están en la capa exterior. Lo primero que se daña al frotar en seco es justamente lo que más te costó.
Paso 1 · Humedece primero, siempre
El paso que casi nadie hace y es el más importante. El líquido levanta y arrastra las partículas de polvo antes de que tu mano las presione contra el lente. Sirve un paño húmedo, un spray limpiador o agua tibia del grifo.
Paso 2 · Limpia con movimientos suaves
Sin presionar. Movimientos circulares o de adentro hacia afuera, cubriendo toda la superficie. No hace falta fuerza: si está húmedo, la suciedad sale sola.
Paso 3 · Seca con microfibra limpia
El paño de microfibra que viene con tus gafas es para secar, no para limpiar en seco. Y ojo: si el paño está sucio, estás devolviendo la mugre al lente. Lávalo de vez en cuando con agua y jabón suave, sin suavizante.
En casa puedes lavar tus gafas con agua tibia y una gota de jabón neutro. Pero, ¿y cuando estás en la oficina, en el carro o en la calle? Ahí es donde los paños húmedos individuales resuelven.
Vienen en sobres sellados y ya traen el líquido en la medida justa: destapas, limpias y botas. Sin frascos, sin derrames, sin excusa para volver a la camiseta. Caben en el bolsillo, en la guantera o en el estuche.
Nosotros trabajamos los de Zeiss, la misma marca de nuestros lentes: están formulados para no dañar los tratamientos antirreflejo, que es justo el riesgo de usar cualquier limpiador genérico. Y sirven también para la pantalla del celular y del computador.
Los tienes disponibles en nuestras 9 tiendas: pregunta por ellos cuando pases a recoger tus gafas o a tu examen.
Deja de usar la camiseta
Caben en el bolsillo, no dañan el antirreflejo y también te sirven para la pantalla del celular. Los encuentras en nuestras 9 tiendas.
Esta lista es corta pero importante. Cada uno de estos daña los tratamientos del lente:
La lista negra
Camiseta, corbata o servilleta (rayan) · papel higiénico o toalla de cocina (son fibra de madera, abrasiva) · alcohol o alcohol antiséptico (deteriora el antirreflejo) · limpiavidrios con amoníaco (ataca los tratamientos) · saliva (no limpia y deja residuo) · agua muy caliente (puede afectar el tratamiento y deformar la montura).
Regla simple para recordar: si no lo usarías en la pantalla de un celular caro, no lo uses en tus lentes.
Guárdalas en su estuche
No boca abajo sobre la mesa ni sueltas en la cartera o el bolso. La mayoría de los rayones profundos no vienen de la limpieza: vienen de las llaves.
Quítatelas con las dos manos
Sacarlas con una sola mano desalinea la montura con el tiempo. Y una montura torcida no apoya bien: los lentes quedan mal centrados frente a tus ojos.
No las dejes en el carro
El calor acumulado dentro de un carro cerrado puede deformar la montura y afectar los tratamientos del lente. El tablero al sol es el peor lugar posible.
Esta guía es informativa. Si tus lentes tienen un tratamiento especial, confirma las recomendaciones de limpieza con nosotros o con tu óptica de confianza.
Agendar es gratis · el examen se descuenta de tu compra
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